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Fuera las tropas indonesias y el imperialismo de Timor del Este

Poder Obrero

Miembro del Comité de Enlace de Militantes por una Internacional Comunista Revolucionaria (CEMICOR)

Organo de difusión mensual No. 48

Septiembre 1999 Bs.1.00

Fuera las tropas indonesias y el imperialismo de Timor del Este

Documento aprobado por LBI , POR Argentino y CEMICOR

La explosión de violencia en Timor del Este después del plebiscito del 30 de agosto pasado, en el cual la mayoría de la población votó en favor de la independencia era más que previsible. Luego de que los líderes de la guerrilla (Fretilin) abandonaran las armas y aceptaron el proceso de paz impuesto por la ONU quedó más que claro que Indonesia no se retiraría pacíficamente de este territorio.

La ocupación ilegal de Timor del Este ha contado durante 24 años con el apoyo de los EEUU, Australia y Nueva Zelandia. Debido a esto, creer que la independencia se podía obtener por medios pacíficos fue una traición para el pueblo de Timor del Este. Desde la misma retirada de las tropas portuguesas en 1975 quedo en claro que la independencia de Timor del Este sólo se conseguiría a través de la lucha armada. En la actual crisis los trabajadores de todo el mundo deben apoyar el derecho a la autodeterminación del pueblo timorés y exigir la retirada inmediata de las tropas indonesias de ocupación.

La actual crisis es el resultado de 25 años de ocupación indonesia. Después de muchos años sin poder derrotar militarmente a la guerrilla el gobierno de Jakarta aceptó la realización de un plebiscito bajo la presión del gobierno de los EEUU. Sin lugar a dudas ambos esperaban que después de años de brutal represión y repoblación la mayoría de la población de Timor del Este votase por la integración a Indonesia. Una vez conocido el resultado en favor de la independencia, el gobierno de Jakarta está intentando por la fuerza mantener bajo su control las zonas más ricas de Timor del Este. El plazo de dos meses dado por la ONU para la retirada de las tropas sólo favorece la concreción de este objetivo, instrumentado por medio de la matanza de independentistas. La mayoría de la izquierda pacifista de occidente, incluidos muchos trotskistas, está pidiendo la intervención de tropas de la ONU, los EEUU o Australia para frenar la masacre en Timor del Este. Al igual que lo hicieron en el resiente conflicto yugoslavo, criticando los bombardeos de la OTAN, pero pidiendo una intervención militar internacional que libere a Kosovo de las garras del ogro Milosevic, ahora nuevamente creen que los EEUU y sus socios son capaces de garantizar los derechos humanos en algún lugar del planeta. Realmente, es una total hipocresía creer que los mayores enemigos de la independencia de Timor del Este en 1975 pueden ahora haber cambiado de lado. Lamentablemente, al igual que ocurrió con el ELK en Kosovo, la totalidad de las fuerzas independentistas de Timor del Este, incluidos los izquierdistas del Fretilin, y el Partido de la Revolución Democrática de Indonesia, también han realizado llamamientos en este sentido. Cuando Portugal, tras la revolución de los claveles en 1975, se retiró de Timor del Este la guerrilla declaró la independencia. Los EEUU, tras haber sido derrotados en Vietnam y bajo la paranoia de la expansión comunista, impulsaron a Suharto a ocupar este territorio masacrando a los comunistas tal como lo había hecho en Java en 1965. Especialmente los EEUU querían mantener bajo su control las rutas submarinas que unen el sudeste asiático con el océano índico. Este apoyo, y el de Australia y Nueva Zelandia, cuyas burguesías tienen grandes intereses económicos en la región, fueron fundamentales para mantener a Timor del Este bajo el control de Indonesia. Por lo tanto, es una traición de parte de la guerrilla pedir la intervención de tropas de los EEUU o internacionales para garantizar la independencia de Timor del Este.

Haciendo esto, la dirección de la resistencia timorense se coloca abiertamente al servicio de los intereses imperialistas, desarmando y desmoralizando a las masas populares frente a la masacre patrocinada por Indonesia. En verdad, la aparente demora del imperialismo en iniciar la ocupación militar, dejando a la misión internacional responsable del plebiscito relativamente indefensa, es parte de su estrategia. Esta consiste en dejar que las bandas paramilitares, apoyadas por el ejercito indonesio, hagan el trabajo sucio de perseguir y asesinar a los sectores más radicales del activismo independentista, esparciendo el terror al conjunto de la población (ya un tercio de ella, 300 mil de 800 mil habitantes, se fugo a las islas vecinas) y forjando una opinión pública internacional que justifique una nueva intervención militar “humanitaria”. Encima dichos planes se ven favorecidos por el apoyo activo de la dirección socialdemócrata de la resistencia timorense a la intervención militar internacional.

José Alexandre Xanana Guzmao, principal dirigente del Falintil (brazo armado del Fretilin) y responsable de la retirada militar de la guerrilla, declaró luego de ser liberado de la prisión que “Timor del Este enfrenta una situación desesperante”. Además, hizo una apelación a los países amigos para que adopten oportunamente las medidas que nos ayuden a salvar nuestras vidas (O estado de Sao Paulo 8/9). Más directo fue el premio Nobel de la Paz, obispo Carlos Ximenes Bello, quien dijo que el pueblo “es incapaz de luchar contra la violencia”. Y que la comunidad internacional “debe acudir inmediatamente para proteger al pueblo tibores” (Usa Today 8/9). Declaraciones como éstas revelan el carácter proimperialista de las direcciones nacionalistas de Timor del Este, las cuales defienden una salida pacifica, negociando primero con el estado opresor indonesio y ahora, sin intermediarios, directamente con las grandes potencias capitalistas; y oponiéndose completamente a una solución para el conflicto por medio de la acción directa del proletariado y el campesinado timorés en unidad con los trabajadores indonesios que busque derrumbar a Habibie, títere del imperialismo. Al contrario, son cada vez más frecuentes las apelaciones a confiar en el gobierno de Habibie. De hecho, el secretario político del Comité Central del Fretilin dijo que “a Indonesia no le interesa alimentar el conflicto por que tiene otras regiones problemáticas …. Por eso, es de su interés que el mismo termine raídamente. Nosotros creemos en Habibie” (El País 8/9). Esta postura de llamar a confiar en el gobierno opresor justamente en el momento en que este patrocina la aplicación del terror sanguinario es una traición vil a la independencia nacional de Timor del Este por parte de la dirección proimperialista del Fretilin, quienes parecen estar preparándose para cumplir el rol de títeres del imperialismo en una nueva semicolonia del gran capital internacional. Queda patente una vez más la completa incapacidad de las direcciones nacionalistas burguesas y pequeño – burguesas para cumplir con las más elementales tareas democráticas pendientes de la lucha antiimperialista.

Por su parte el gobierno indonesio ya pactó con el imperialismo la entrada de las “fuerzas de paz” en Timor del Este bajo la condición de que estas sean controladas por la propia indonesia. De esta forma, sin una reorganización de las fuerzas revolucionarias contra la influencia política de las direcciones traidoras y del imperialismo, las masas timorenses estarán condenadas a que se intensifique su explotación, pues ahora en lugar de soportar la opresión política, militar y económica de Jakarta, tendrán como destino la ocupación de su país por parte de las “fuerzas de paz” de la ONU, pasando a sufrir una doble cadena de explotación y opresión nacional.

Ante esta situación es necesario forjar una nueva dirección revolucionaria que conduzca a la población explotada a la victoria en su lucha por la independencia nacional, superando políticamente a la actual dirección socialdemócrata -que tanto aboga por la intervención de la ONU- y combatiendo a los capitalistas de indonesia y al imperialismo en busca de su autodeterminación. Esta tarea histórica sólo puede ser llevada a cabo por un genuino partido revolucionario que sepa unificar la lucha por la liberación nacional contra la opresión indonesia y la inminente colonización imperialista con la lucha contra la corrupta burguesía nativa aliada del imperialismo, forjando una alianza internacionalista con los trabajadores de Indonesia y del conjunto del sudeste asiático. El objetivo de esta alianza debe ser que los obreros y pobres tomen el poder no sólo en la mitad de la isla, sino también en toda la región para dar paso a la formación de una Federación de Repúblicas Socialistas del Sudeste Asiático. Para los firmantes de este documento hay un solo camino para la liberación de Timor del Este no sólo de las garras de Jakarta sino también de las del imperialismo: La organización del pueblo timorés alrededor del programa revolucionario de la clase obrera y el uso de la acción directa de masas y la unión con los trabajadores de Indonesia y del resto del mundo. Como lo mostraron los estudiantes en Jakarta durante los últimos años, está es la única forma posible de enfrentar al régimen totalitario de Suharto-Habibie. Lamentablemente, el Fretilin no ha sacado las conclusiones correctas tras largos años de lucha que costaron la vida de 300.000 inocentes. Hoy mismo, más de 1.000 victimas ya han sido sacrificadas en el altar de las negociaciones de paz.

Ante la urgencia de la situación corresponde a toda fuerza revolucionaria:

Defender el derecho a la autodefensa de las masas de Timor del Este

Rechazar toda intervención militar de los EEUU, la ONU o cualquier tipo de tropas internacionales

Impulsar el establecimiento de un bloqueo obrero internacional a Indonesia. En particular, los trabajadores de Australia y Nueva Zelandia deben evitar que sus gobiernos aprovisionen a las tropas indonesias.

Llamar a los trabajadores, estudiantes y campesinos de Indonesia a que reclamen el retiro de las tropas de su país de Timor del Este.

Impulsar la formación de consejos y milicias de obreros, campesinos y soldados en Timor del Este y en Indonesia. Pedir a los trabajadores, estudiantes y campesinos de Indonesia que defiendan el derecho a la autodeterminación de Timor del Este y el resto de los pueblos oprimidos por el régimen totalitario de Jakarta.

Convocar a movilizaciones frente a las embajadas y consulados indonesios o en frente a las oficinas de Garuda Airlines.

Paremos las masacres en Timor del Este!

Defendamos el derecho a la autodeterminación del pueblo timorés!

¡Opongámonos a todo tipo de intervención imperialista!

Por la formación de una Federación de Repúblicas Socialistas del Sudeste Asiático!

©geocities.com

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